Los hombres lagarto no mueren por envejecimiento, y rara vez por enfermedad. Sus brutales vidas suelen acabar de forma violenta, al ser despedazados por sus rivales o devorados por monstruosos depredadores que penetran en sus territorios. A pesar de ello, el bokor conocido por el nombre de Barnabas el sanguinario, es quizás el más antiguo de su especie en todo Immoren oeste. A lo largo del tiempo su nombre a tomado el significado no solo de muerte, sino de aniquilación absoluta.
Los hombres lagarto no veneran a sus mayores; Barnabas ha mantenido el completo control sobre su tribu a través de su crueldad y una aparente invencibilidad. El respeto y el terror que inspira son tales debido a la determinación de un loco apreciable en su mirada inquebrantabl, asi como en sus incontables victorias. Habla con una calma medida y confianza serena nacida de una mente que no conoce el miedo y que está convencida de su superioridad sobre todo aquello que camine o respire. Aquellos que confunden sus extrañas maneras con debilidad o senilidad caen en su error cuando arremete para destruir a aquellos que considera culplables de traición; a pesar de que parezca distante, es capaz de percibir todo aquello que sucede a su alrededor. Se alza como el tirano absoluto de su pueblo asi como el terror de sus enemigos.
Barnabas nunca ha sido superado a la altura de su poder terrenal, pero los años han comenzado a pesar sobre sus hombres. Teme el dia en que su cuerpo no le responda, y esto le ha echo tornar su mirada hacia aspiraciones mas ambiciosas. Pretende trascender su caparazón mortal, convirtiéndose en un nuevo dios, sin importarle nada más. Cree que su ascensión requiere convertirse en algo más que una leyenda en la mente de su pueblo: deben dejar atras sus antiguas creencias y adorarle a él. Unificará a los hombres lagarto bajo un mismo estandarte guiándolos hacia una gran batalla, y en el fragor de la carniceria y destrucción, absorberá las energias mortales. Esta energía combinada junto a la adoración de su pueblo, y así lo cree él, provocarán su apoteosis.
Lograr su transformación requerirá un tiempo considerable, esfuerzo, y matanza, ya que debe unificar a muchos hombres lagarto que se encuentran dispersos. Si su puebllo no le tubiera tanto miedo, pondrían en duda su sabiduría en cuanto a provocar terribles batallas que se cobran tantas vidas. Aun así, cada año que pasa, mas tribus de hombres lagarto e incluso forasteros aprenden de Barnabas El Sanguinario, Terror de Blindwater. Su culto crece firmemente, y con cada nuevo integrante se acerca cada vez más a su meta.